Arbol

Tú eres mi vida,

siempre estas verde.

Y  fresca es tu sombra,

descanso en ti, cuando estoy cansado.

Y das fruto,  para los hombres.

Luego llamas la lluvia que riega la tierra.

Estas verde,

el aroma de tus flores, huele rico,

Y en ti posan las aves del cielo,

quienes cantan todas las mañanas.

Te meten debajo del comal.

Por eso te amo,

porque llamas la lluvia.

Si tu no estas,

 No puedo vivir.

 

Gregorio Antonio Martínez Santiago